
Sant Vicent del Raspeig conserva el polígono más veterano y más poblado de la comarca. Canastell se ordenó a finales de los años cincuenta alrededor de la antigua fábrica de cemento y de la vía del tren, y hoy reúne cerca de trescientas empresas; a su lado funcionan Torregroses, Rodalet e Inmediaciones, y en el otro extremo del municipio está el campus de la Universidad de Alicante. El resultado es un tejido industrial denso, consolidado y con mucha nave de transformación que supera los treinta años.
El oficio dominante deja huella dentro. Materiales de construcción, elaboración de piedra y mármol, transformados del caucho y del plástico, cartón, metal y almacenes de suministro. En una nave de piedra aparecen telares y discos de corte, pulidoras, un puente grúa recorriendo la calle central, caballetes cargados de plancha, balsas de decantación del lodo de corte con su bomba y su filtro prensa, y la línea de resinado con su horno de curado. En una de caucho, prensas de vulcanizado con platos calefactados, mezcladores, molinos y su caldera.
Todo eso comparte un mismo punto de partida: hay circuitos cargados y hay peso mal repartido. El aceite de las prensas y de los grupos hidráulicos se drena y se envasa, el vapor y el aire se despresurizan, las balsas se achican y el lodo se retira antes de mover la máquina, y el horno de curado se deja frío y sin suministro. Con la carga fuera, el puente grúa pasa a ser el mejor aliado para bajar bancadas y plancha.
La partida con más valor suele estar en el metal y en la máquina. Puentes grúa, telares, pulidoras, prensas y compresores tienen comprador de segunda mano en la propia provincia, y el férrico estructural, el inoxidable, el aluminio y el cable se separan en origen porque cada familia se paga distinto. La plancha de piedra sobrante, el palé y el embalaje siguen su vía de reciclaje, y el lodo de corte se entrega a gestor inscrito con su justificante de recepción.
La logística acompaña. Los viales de Canastell admiten vehículo articulado y grúa con sitio para estabilizar, la salida hacia la autovía del interior es directa y las naves conservan muelle o portón alto, lo que permite concentrar la ejecución en jornadas seguidas. En VZ ALICANTE hacemos vaciado de naves de piedra, transformados y materiales de construcción en Sant Vicent del Raspeig drenando aceites y achicando balsas antes de desanclar, bajando bancadas y plancha con el puente ya revisado, separando el metal por familias y devolviendo la solera repuesta y desengrasada.
Qué clase de nave se apaga en Sant Vicent del Raspeig
Lo que se queda libre aquí suele ser nave de transformación con solera reforzada, puente grúa, foso o balsa y una acometida eléctrica de potencia pensada para la máquina que hubo dentro.
Canastell
Polígono veterano junto a la vía y la autovía.
Piedra
Telares, pulidoras, puente grúa y línea de resinado.
Transformados
Caucho, plástico y materiales de construcción.
Nave veterana
Instalaciones ampliadas a lo largo de décadas.
Qué empresas apagan su nave en Sant Vicent del Raspeig y con qué plazo
Nos llaman empresas de piedra y de transformados que concentran la producción en otra planta, talleres que cierran tras el relevo generacional, propietarios que recuperan una nave alquilada durante décadas con toda la instalación dentro, sociedades patrimoniales que preparan la reventa del inmueble, y liquidadores que necesitan inventario valorado y justificantes con fecha.
Lo que sigue conectado dentro de una nave de Sant Vicent del Raspeig
Sale el puente grúa con su viga carril y sus polipastos, los telares y los discos de corte, las pulidoras y el horno de resinado ya frío, las prensas con sus platos y sus grupos hidráulicos drenados, las balsas, las bombas y el filtro prensa, las bancadas y la estructura cortada por tramos, la plancha, el palé y el embalaje, y los aceites, lodos de corte, filtros y trapos impregnados, derivados a empresa acreditada.
En qué orden se trabaja una nave alicantina de Sant Vicent del Raspeig
Se recorre la nave anotando peso, anclaje y gálibo de cada equipo, se drena y se achica, se baja con el puente o con grúa según convenga, y se termina desengrasando el pavimento.
Encuadre y lectura del contrato
Arrancamos por teléfono o por correo entendiendo qué actividad cesa, qué equipos siguen conectados y qué condiciones de devolución firmó el titular. Esa cláusula fija el alcance mucho antes que la superficie, así que la pedimos siempre en la primera conversación.
Visita técnica con día y hora
Recorremos la nave abriendo salas de máquinas, cuadros, fosos y muelles, comprobamos qué carga guarda cada circuito y medimos accesos, altura libre y radio de maniobra. La cita se cierra por agenda, con fecha comprometida y cumplida.
Descarga previa de los circuitos
Antes de aflojar un tornillo se recupera el gas refrigerante con empresa habilitada y su certificado, se vacían y desgasifican los depósitos, se drenan y envasan los aceites y se despresurizan calderines y líneas de aire.
Desmontaje, refractario y carga separada
Se retira el ladrillo refractario y la manta de fibra con protección respiratoria y envasado cerrado, y después caen hornos, calderas, cámaras, compresores, prensas y racking en el orden inverso al que se montaron.
Limpieza, restitución y acta
Se barre y se aspira, se limpian fosos, canales y salas de máquinas, se repone la solera donde hubo bancadas y anclajes, y se cierra con inventario, fotografías, justificantes por corriente y acta de entrega firmada.
Por qué en Sant Vicent del Raspeig la descarga va antes que la carga
En una nave veterana de Canastell el aceite y el lodo llevan años instalados, y cualquier movimiento con la máquina llena acaba en el suelo que después revisa la propiedad. Vaciar circuitos y balsas antes de desanclar mantiene la solera presentable y ahorra la limpieza que más tiempo consume. Puedes ver todo lo que abarca el encargo, revisar las preguntas frecuentes o escribirnos desde contacto.
Preguntas frecuentes en Sant Vicent del Raspeig
¿Se puede vaciar por fases con la actividad todavía en marcha?
Sí, y en los polígonos de Alicante es lo más habitual cuando la producción se traslada poco a poco.
Se divide la nave en zonas, se acuerda un calendario por tramos y se trabaja en el orden que menos interfiere: primero el almacén de producto acabado y el archivo, después el racking liberado, más tarde las líneas que se van parando y al final la sala de máquinas y los circuitos.
Cada fase se cierra con su inventario y sus justificantes, así que en cualquier momento se sabe qué ha salido ya. Los accesos, los horarios y el uso de muelles se pactan por adelantado con quien sigue trabajando dentro.
¿Cómo organizáis un trabajo en Elda o en Xixona si venís de fuera?
Con agenda cerrada y con el transporte planificado, que es la manera de cumplir lo que se promete.
La visita se acuerda con día y hora, y de ella sale un alcance escrito con jornadas, medios de elevación y número de viajes ya calculados, porque en el Vinalopó Medio y en el interior de l’Alacantí interesa resolver el encargo en jornadas seguidas en lugar de repartirlo en desplazamientos sueltos.
Cuando hay recuperación de gas o retirada de refractario, la empresa habilitada se coordina para la misma ventana de trabajo. Y cuando comprometemos una fecha, ese día estamos allí con los medios que figuraban en la oferta.
¿Cierras una nave en Sant Vicent del Raspeig? Empecemos por lo que aún está cargado
936 940 451